Gisen y Muneakira

1

Corriendo por un camino bastante oscuro, estaban Jubei y Kanetsugu.

“¡Bu—n!”

“Qué pasa. ¿Por qué ese sonido?”

Ante sus palabras, Jubei apartó la cara.

“No. ¡Estoy enojada! ¡Bu—n!”

“Eso puedo notarlo por tus mejillas como pez globo. Pero pienso que eso es extraño en ti.”

“¡No! ¡No soy un pez globo! Jubei, es como una ardilla. ¡Además no tengo nada!”

“Ara. Pareces más una ardilla. Además no sé cómo lucen los peces globo. Cómo sea, igual sigue siendo extraño.”

“¡También lo es un pez globo!”

“Entonces responde.”

“No soy un pez globo-san, ¡soy un pez de los que les cuelga una linterna en la frente! ¿Sabes?”

Ante la respuesta de Jubei, Kanetsugu suspiró.

“Eso, ¡no tiene relación alguna!” [Sore, inga kankeinai!]

“¿Civilización Inca?” [Inka bunmei?] [Como Jubei siempre entiende mal las palabras, confundió en “inga” con “inka”]

“¡Nooo! ¡In-ga-kan-kei-nai! ¡Los peces globo no tienen absolutamente nada qué ver con la civilización Inca! Además, por qué si eras un pez globo ¡de pronto tienes una linterna! ¿¡Además por qué le pones pez-san a algo que te comes!?”

Ante Kanetsugu, Jubei solo sonrió.

“¿Se comen los peces-san? ¿En sashimi[1] o a la olla?”

“Ha, haa, haa, ya es suficiente. Me dolió la maldita cabeza de tanto hablar contigo.”

“Gucchan, ¿te duele la cabeza?”

“¡Demasiado…! Ah, ¡como sea! Hey, ya no te rías.”

Kanetsugu dijo eso a toda prisa llena de exaltación. Pero ahora Jubei,

“Ah, cierto. Jubei, está enojada. Bu—n…”

“Deja de inflar las mejillas. Por qué estás enojada, explícalo porque no lo sé.”

Diciendo eso, Jubei solo exhaló.

“Eso es, porque Jubei quería que todos volviéramos al dojo, pero, Onii-chan…”

La conmoción en el castillo del consejo estudiantil. Senhime se dirigió al hospital, entonces Jubei mandó a Jubei y a Kanetsugu de vuelta a casa.

“¡Jubei también quería estar con Senhime-san! ¡No quiero regresarme con Gucchon!”

“¡No soy Gucchon! ¡Gucchan! ¡Nooo! ¡Kanetsugu! No le agregues nada al “Gu”… ah ya, entiendo. Eso es.”

“¿Eso? ¿Qué?”

Jubei preguntó. Pero una vez más Kanetsugu solo suspiró.

“Tu actitud. Entiendo pero, Yoshihiko-sama murió, entonces Senhime-sama cayó en estado de shock. No es un lugar para que los niños anden jugando.”

Kanetsugu todavía no sabía que ese “Yoshihiko” era un doble.

“Jubei, no quería jugar. Quería ayudar a Onii-chan. Onii-chan, quería ayudarlo, pero…”

Jubei infló las mejillas. Su expresión parecía solitario.

“Todo está muy ocupado. Esta vez hay muchos problemas. Además, Muneakira, no quería que lo molestaras. Porque incluso Yukimura, ni siquiera Matabei-san están. A pesar de que las kunoichi Hattori las están buscando, somos            <Maestro Samurái> Princesas de la Espada, no tienen oportunidad contra ellas. Ah, ¡pero yo no tengo nada que ver con esas personas!”

Kanetsugu dijo eso de esa manera, pero Jubei parecía reflexiva.

“¡Ya veo! Sí, ¡entiendo!”

De pronto Jubei dijo con voz enérgica.

“Qué pasa, me sorprendiste…”

“Onii-chan, le dio una tarea importante a Jubei. ¿Me lo encargó? ¿Jubei es fuerte? ¿Jubei es, una buena chica? Ehmm, eso…”

“Eso, no lo creo.”

“Creer… ya veo, eso. Eso es, ¡Gucchan!”

Girándose, Jubei puso una sonrisa y Kanetsugu volvió a suspirar.

Pero la cara de Kanetsugu,

“No puede evitarse, tú…”

La sonrisa irónica que tenía, se volvió una cálida risa.

“Sí. Absolutamente. Porque, nosotras somos lo más importante. Siempre nos espera, nos da de comer, nos da ropa y una cama caliente, incluso baños agradables. Es por eso que Onii-chan, quiere proteger lo más importante que somos nosotras, Jubei cree que es así. Si no fuera así, no hubiera dejado la perrera de Gucchan en casa. ¿¡Verdad!?”

“¡No es una perrera! Es la enésima vez que te lo digo, ¡es mi casa! Además, qué pasa, no tiene nada que ver mi perrera… ¡ah no! ¡CASA!”

Esta vez Kanetsugu fue la que infló las mejillas, pero Jubei estaba en silencio.

“Qué pasa. Ya veo…”

Kanetsugu bajó su tono de voz.

Caminando, sentía que sus músculos se tensaban. Frunció el ceño, volteando hacia todas direcciones, sus músculos inconscientemente se contrajeron.

“¿Cuántas personas?”

Kanetsugu dijo y Jubei respondió.

“… quince, dieciséis… veinte, no. Ya sabremos cuando las veamos, Pero……”

“Es cierto. Pero este ‘ki’ es extraño. Puede que sean las atacantes del consejo estudiantil, eso…”

Kanetsugu inmediatamente agarró y posicionó su gran martillo en el hombro.

Rodeándolas a las dos, había más de veinte enemigos. Dentro de su campo de visión, podían ver claramente los movimientos.

“No hay sed de sangre. Pero, van a venir, lo sé.”

“No parecen ser personas. Tal vez, un ‘shiki’.”

Shiki, Shikigami. Anteriormente, Kanetsugu tenía un procedimiento operativo en su cuerpo que le permitía manipular un Shikigami. Quien fue el culpable de eso era Matsudaira Takamori del consejo estudiantil.

“No son personas. Jubei, ¡va a ser difícil!”

Jubei, puso su mano en la Mike Denta en su muslo.

“Bien entonces, ¡yo también!”

Kanetsugo se puso a la defensiva con su martillo.

En ese momento, el enemigo dio su primer ataque.

*¡Byuu!*, con un sonido cortando el aire, la espada de Jubei se vio por el aire. Esa nitidez fue tremenda, una sombra rojiza fue atravesada por el corte de la katana.

“¡Lo hice!”

Jubei levantó la voz.

“¡No te emociones tan pronto! ¡Arriba! ¡Aaah!”

Arriba, el enemigo se acercó desde arriba atacándolas. Entonces, posicionó su espada a la altura de sus pies.

A la distancia, parecía como si usara un traje de ninja. Pero,

“Q-Qué pasa, ¡eso!”

Su cuerpo estaba cubierto con algo.

Por su figura era una mujer, así que era una kunoichi, pero su traje estaba cubierto con algo.

No tenía articulaciones, sus ojos fueron cortados. La carne y la sangre de su cuerpo estaban envolviendo la ropa, por fuera solo parecía una masa de carne.

Entonces, una espada creció de su brazo.

“¡Aquí voy!”

Kanetsugu apuntó hacía la sombra y giró junto con su martillo preparándose para lanzarlo.

El eje de sus piernas estaba alineado, como un trompo. *¡Gushaa! ¡Peshaa!* Pero la figura humanoide, se desplomó y cayó al suelo.

“¡Aah! ¡Noo!”

Jubei agarró su espada con un agarre inverso y se dirigió hacia la forma humanoide.

Aunque en este momento no era la Princesa de la Espada Jubei, aun así con los resultados a partir de sus entrenamientos con Muneakira, Yukimura y las demás, su talento mejoró en cuanto a su técnica que parecía barrido. Así que un enemigo así debería estar bien.

Pero,

“Qué, ¡esto es extraño!”

Kanetsugu gritó.

Mover su gran martillo se ha vuelto cosa de rutina. Por mucho que pesara, no debería ser problema para una         <Maestro Samurái> Princesa de la Espada. Pero cada vez sus movimientos se volvían más pesados. Su velocidad iba en descenso.

La rotación de Kanetsugu se detuvo.

“¡Q-Qué pasa!”

Su gran martillo cayó al suelo y un incontable número de cuerdas apareció.

La sombra humanoide se aplastó y salpicó.

Cuando cayó al suelo, el martillo también lo hizo, y los restos de esa figura se volvieron como cuerdas que se extendieron.

El gran martillo fue enredado y anclado hacia el suelo por las múltiples cuerdas.

“¡E-Esto! ¡Está atascadaa!”

Kanetsugu volteó y vio la espada de Jubei, una gran cantidad de cuerdas estaban jalando la hoja de su espada desde el suelo.

“¡No! Para sellas nuestros movimientos, ¡nos está jalando!”

“Ah-aah, qué hacemos, ¡Gucchon!”

“Por eso, ¡no soy Gucchon! Como sea, decirte es inútil. Escapemos…… ah.”

Cuando Kanetsugu dijo que huyeran, sus piernas no se movieron.

“Mis piernas están, están…”

Las cuerdas habían atrapado sus piernas. Quitándole los zapatos, enredando sus tobillos y piernas.

“¡Jubei! ¡Huye tú sola!”

“Gucchon… pero, ¡Jubei tampoco puede quedarse mirando!”

Incluso los pies de Jubei habían sido enredados por los restos del humanoide. *¡Pyu! ¡Pyu!* desde abajo emergían las cuerdas. Pasando alrededor de la cintura d Jubei.

“¡A este paso…!”

Kanetsugu trataba desesperadamente de agarrar su gran martillo. Pero sus brazos también fueron enredados y no podía moverlos.

*¡Hyun-hyun-byun-by… pashyapashyapashya…!* Por último fue bañada en una lluvia de algo.

Las cuerdas se volvieron viscosas, perdiendo totalmente su forma humanoide original. Por todos lados, ambas quedaron completamente empapadas-

“¡¡Kyaaaaaaa—!!”

“¡Iyaaaaaaa!”

3

La sombra envolvió su cara, luego su nariz y boca.

Por último, terminaron completamente envueltas.

 

2

 

*¡Kin!*

En ese momento, resonaron decenas de sonidos metálicos, eran las balas de Shousetsu. Por supuesto quien las detenía era Gisen con su espada ahora dividida en dos.

“Eres buena, entonces lo haré.”

Sin embargo, sin quitar a su objetivo de la mira de sus pistolas, Shousetsu habló.

“Esa es una frase muy estereotipada, es aburrido.”

Dijo eso inclinándose unos cuarenta grados.

Gisen se rio. Pero, sus ojos no parecían hacerlo.

Ambas estaban peleando en la azotea del hospital. El techo tenía azulejos, y la gente no podía verlas desde afuera.

El viento soplaba fuertemente, y el  cabello de ambas revoloteaba.

Gisen llevaba los vendajes de cuando estaba en la cama del hospital, las cuales estaban todas desgarradas y volando por el viento.

La piel de su pecho y piernas estaba expuesta, parecía brillantemente húmeda.

“Eres buena en pelea uno a uno. Te doy ochenta puntos.”

Shousetsu dijo eso y se rio.

“Gracias por la puntuación. Pero, ese debería ser mi diálogo. Por la batalla anterior, me di cuenta de las características de esas pistolas.”

“¿Estas pistolas?”

“Sí.”

Cuando Gisen dijo eso, cruzó los brazos y ambas espadas se combinaron de nuevo. Volvió a tener forma de tijeras. Pero, debería suponer una desventaja el utilizarla como tijeras.

Aunque Gisen parecía haber visto a través de Takamori,

“A diferencia de las municiones reales, no eres capaz de disparar más de un tiro a la vez. Eso quiere decir que hasta que la primera bala no desaparezca, no se disparará la siguiente bala. Así es.”

“¡Kh! Eso…”

La expresión de Shousetsu cambió. Entonces Gisen,

“Las balas de esas pistolas, tienes la capacidad de crearlas. Por así decirlo son parte de tu espíritu. Pero el control para disparar esas balas es bastante limitado. Tienes cierto intervalo de tiempo para hacerlas. Y es bastante corto. También puedes controlar la distancia de éstas. Además, hay un límite para que se desaparezcan las balas, no puedes extinguirlas por ti misma. Entonces, cuando la bala desaparece, puedes cargar la siguiente bala y entonces disparar de nuevo. Esa es tu forma de disparo. De no hacerlo, perderías el control de la bala y se extinguiría al salir del rango establecido.”

Diciendo eso, se lamió los labios.

“Me pregunto si realmente es así. Intentémoslo.”

Shousetsu apuntó con sus pistolas y puso fuerza en el gatillo.

“Esta es, ¡tu última bala…!”

Gisen voló. No, mejor dicho se acercó a Shousetsu de un solo paso.

Al mismo tiempo resonó el disparo de una pistola de Shousetsu.

La bala dibujó un círculo y se acercó a Gisen.

“¿¡Q-Qué…!?”

Gisen no recibió la bala. Tampoco sus tijeras. En lugar de eso,

“Fuun.”

Desapareció por un momento y Gisen giró su cuerpo hacia un lado. Pero dio una rueda de carro. Sin soltar las tijeras.

Los ojos de Shousetsu, aparecieron frente a Gisen. Parecía como si hubiera vencido la velocidad y tiempo.

Entonces Shousetsu disparó con sus pistolas. Pero detrás de ella se dirigía Gisen.

“Se acabó.”

La cara de Gisen se acercaba, junto a sus tijeras. Dirigiéndose directamente al cuello de Shousetsu.

Gisen y Shousetsu se encararon. Cara a cara, incluso sus narices podían tocarse.

Y Gisen dijo,

“Voy a rebanarte el cuello. Esta vez…”

Shousetsu miraba fijamente a Gisen.

“¿Debería creer las palabras de una Ura-Yagyuu? No soy ingenua. Además…”

*Kuku*, se rio. Luego las cejas de Gisen expresaron incomodidad.

“Este es nuestro lugar. Tu cuello, si se lo presento a Yoshihiko-sama…”

“Me pregunto quién ganara, pero conocer eso sería peligroso.”

“Qué…”

*Bluff*, la expresión de Gisen pareció preocupada al sentir algo en Shousetsu.

Ese sentimiento le advirtió de algo. Y justo dio en el blanco.

 

 

“…… esa es, ¡Gisen! Además…”

Muneakira se encontró con Gisen en la azotea, justo antes de que Shousetsu disparara. Siguiendo a Muneakira estaba Senhime, y también Hanzo, quienes observaban a las dos en la azotea.

“¿Quién es la otra?”

“Esa es… impo-sible.”

Hanzo tenía ojos agudos por el hecho de ser ninja. Pero ante la actual identidad de Shousetsu, pudo encontrar de alguna manera restos del ex secretario del consejo estudiantil.

*¡Pan!*

Muneakira no conocía las armas de fuego que traía Shousetsu, pero algo en él le advirtió.

“¡Es peligroso!”

Hanzo gritó a modo de advertencia.

Pero la bala que Shousetsu disparó golpeó a Gisen. Gisen se defendió esquivando y acercándose a ella. Apretó su cuello con las tijeras, y en ese momento,

“¡Uaah!”

La bala siguió volando en dirección a Muneakira.

Por supuesto que no era una coincidencia. Desde que estaba en la sala del hospital, Shousetsu sabía que las seguirían hasta la azota.

En eso Muneakira y las demás, salieron por el agujero que dejó en la pared, para luego aparecer donde estaban.

La estrategia de utilizar a Muneakira para que viniera hasta acá, era de Shousetsu.

Gisen y Muneakira vieron directamente a Shousetsu en ese momento. En ese momento disparó una pistola. Golpeando el arma de Gisen, para así Shousetsu poder escapar.

Y la bala continuó volando hacia Muneakira.

“Eres una           <Maestro Samurái> Princesa de la Espada de Yoshihiko-sama, es interesante ver cómo te sientes atraída por ese hombre. Ese tipo solo se utiliza.”

Ante las palabras de Shousetsu, Gisen puso una expresión que nunca había mostrado.

“¡Muneakira…!”

Gisen, no podía dejar atrás a Muneakira.

Se movió de inmediato. Alcanzó a rozar la bala con las tijeras. Pero no es como si pudiera volar, era inútil. No había tiempo. Y Muneakira estaba igual.

“¡Muneakira-kun!”

Hanzo gritó mientras veía la trayectoria de la bala, Muneakira desenvainó su espada por acto reflejo. En ese momento, fueron visibles para Muneakira. Las dos balas de las pistolas se dirigían hacia donde mismo.

Si esquivo… no, ¡la katana no puede recibirlas! ¡No lo lograré…!

No había tiempo. Ni esquivar ni defenderse. Todos pensaban así.

“¡…!”

Gisen se movió. No, no hizo ni el más mínimo movimiento. Gisen estaba frente a Shousetsu. Mirándola a la cara, De hecho, sus narices rozaban. Entonces,

“¡Q-Qué diablos…!”

Ojo a ojo. El ojo derecho de Gisen. El Ojo Demoniaco miró fijamente el ojo de Shousetsu. La magia de su ojo se activaba con solo ver al oponente, así que a una distancia muy corta era más sencillo.

“¡Kuu… uuuaaaa!”

La conciencia de Shousetsu quedó al desnudo, agitándose. Sintió un impacto en su cerebro y sus nervios se desmoronaron. Como resultado,

“¿¡Uku!? ¡La bala…!”

Rozó el cuerpo de Muneakira.

La bala que Shousetsu disparó fue ligeramente desviada. Su trayectoria cambió. Debido a que Gisen intervino en lo profundo de su conciencia, le robó el control y cambió la trayectoria de la bala. Fue formidable.

“Pero… ¡también lo sabía! ¡El poder de ese ojo tuyo!”

Shousetsu empujó a Gisen. Se cubrió la cara agarrándose el ojo.

Gisen no se movió. Debido al uso de su Ojo Demoniaco, los nervios y conciencia de Gisen estaban paralizados en retroceso.

Ante Gisen, Shousetsu,

“Tu Ojo Demoniaco. No tienes fuerza para obligarme. Si lo haces quedo liberada. No es posible que trates de obligar a alguien al mismo tiempo, además necesitas mantener la mirada cierto tiempo sobre ese Ojo Demoniaco.”

En este caso, pensó que el quedar cara a cara era un error de Shousetsu. Sin embargo,

“Parece que necesitas más tiempo para volver a utilizar tu ojo mágico. Por así decirlo necesitar cargar, necesita tiempo. Sin embargo, ¡mi arma…!”

Las armas Shousetsu estaban a corta distancia. Los cañones se presionaban directamente contra el pecho de Gisen.

“Como tú lo has dicho, solo puedo crear una sola bala, un solo disparo. La siguiente bala no saldrá hasta que ésta desaparezca. Pero… a esta distancia.”

En ese momento, Muneakira ya había escapado de la bala de Shousetsu. Senhime, Hanzo también.

Hanzo,

“¡Toma esto! ¡Cortes de Meteoritos…!”

Mientras giraba con fuerza su falda de sirvienta, innumerables piezas pequeñas salieron volando.

Pero,

“¡No lo harás!”

*¡Don-don-don!*

Hubo tres disparos. De hecho, el cañón estaba justo frente a su objetivo. En el momento en que la bala penetraba, inmediatamente disparaba la siguiente bala.

“¡Gisen!”

Muneakira gritó al ser testigo de la escena, de sus dos pistolas, seis balas penetraron el cuerpo de Gisen.

Inmediatamente encima del vendaje, el color carmesí floreció.

*Gura*, el cuerpo de Gisen se desplomó. En ese momento Shousetsu echó una mirada y salió volando.

“¡Se acabó! ¡Princesa de la Espada de Yoshihiko!”

Su risa resonaba por la azotea. Shousetsu brincó dando una vuelta hacia atrás y corrió, aprovechando su gran capacidad, brincó al otro edificio de unos cuantos pasos.

Gallardamente, su abrigo desapareció en la oscuridad.

 

3

“¡Giseeeen!”

Ante el cuerpo colapsado de Gisen, Muneakira corrió desesperadamente.

“¡Gisen! Gisen, ¿¡estás bien…!?”

¿Ah? No era capaz de oír nada.

Las manos de Muneakira que estaban en su cuerpo, y su propio cuerpo también, rápidamente se llenaron de sangre fresca. De entre los dedos de su mano que la sostenían, la sangre goteaba.

“Muneakira…… sama.”

Gisen expulsó su voz.

“No hables. Te llevaré de inmediato al médico.”

Hacia Muneakira, Gisen negó ligeramente con la cabeza. Claramente el color de su cara iba desapareciendo.

“No, ah……”

“¡Qué estás diciendo! ¡Tienes que curarte! Aquí, en el hospital. En el hospital universitario. El Gran Japón tiene los tratamientos más avanzados. Ha, haha, Gisen, tienes buena suerte. De haberte herido en un lugar así. De inmediato recibirás tratamiento. Serás hospitalizada y en menos de lo que crees serás dada de alta. ¿¡Verdad!? Por eso, no pienses en cosas raras, el tratamiento……”

Muneakira sentía algo atorado en su pecho, era doloroso.

Sosteniendo el cuerpo de Gisen, podía sentir como había comenzado a perder calor. Su flujo era escaso. Incluso el peso en sus brazos, sentía como gradualmente se volvía más ligera.

Ante las palabras de Muneakira, Gisen mostró una pequeña sonrisa.

“Ah, ya veo. Podría ser agradable pasar tiempo hospitalizada. Pero, Muneakira-sama tendría que cuidarme todos los días, quiero decir.”

En sus palabras, había cierto tono juguetón. Pero Muneakira asintió.

“Lo haré. Voy a hacerlo. Día tras día. Hasta que te recuperes. Bueno…”

“¿En serio? No solo diga palabrerías. Ahora que esté bajo su cuidado, tendrá que ver a Gisen todos los días y cuidarla bien.”

“Por supuesto.”

“Sí. Me ayudará con mi tratamiento y medicamentos, también cuando vaya a orinar. Cinco o tal vez seis veces al día. ¿Eso también lo hará?”

Cuando Gisen dijo eso, Muneakira se sonrojó.

“N-No, ese tipo de atenciones las hacen otras mujeres.”

“No, Muneakira-sama lo dijo, Gisen quiere que Muneakira-sama le ayude a orinar.”

“…… e-entiendo. Entonces, te ayudaré de alguna manera. Por eso,”

Ya que estamos aquí, debería decirle algún “sí”…

“¿Eso es un ‘sí’?”

“¡Wa!”

“Es una promesa, realmente lo hará. Además, también será necesario que lave mi cuerpo todos los días, es muy necesario realizar baños de esponja cuando se está recuperando alguien. Eso también, por favor hágalo usted Muneakira-sama.”

“¿¡Qué cosas dices!? Hablo de cosas normales, darte de comer en la boca, irte a visitar, darte algún masaje, me refiero a ese tipo de cosas.”

“Esas cosas, las puede hacer otra persona.”

“No, ¡eso por qué!”

Cuando Muneakira dijo, Gisen se rio con un *kuku*.

“Es un castigo.”

“¿Castigo?”

“Porque Muneakira-sama no quiso hacer la promesa de Samurái con Gisen, por eso es el castigo. Tal vez, finalmente…”

Cuando dijo eso, escupió sangre por la boca.

“¡Gisen…! ¡Ahora, vam…!”

Estaban en el hospital, así que no les tomaría nada de tiempo. Pero Gisen le agarró el brazo.

“Ah, no hay tiempo. Gisen lo sabía… esa persona, Matsudaira Takamori. Quien ha estado al lado de Yoshihiko-sama como secretario general del consejo estudiantil, ese Takamori. Sin embargo, su verdadera identidad es Yui Shousetsu, una           <Maestro Samurái> Princesa de la Espada.”

“¡Yui Shousetsu! Esa es, Matsudaira Takamori.”

“Sí. Su forma original es la de una chica. Entró falsamente a esta escuela, se volvió cercana a Yoshihiko-sama, ganó un puesto en el consejo estudiantil, con el fin de dañar a Yoshihiko-sama.”

“Pero, ¿por ese… objetivo? Si dices que es una          <Maestro Samurái> Princesa de la Espada, ¿quién es su General?”

“Tal vez, el personaje principal de la facción Toyotomi. Pero al mismo tiempo, esa persona es una estafa para Toyotomi.”

“Estafa para Toyotomi… facción Toyotomi, ¿una rebelión hacia los Tokugawa?”

Cuando Muneakira dijo, Gisen sacudió débilmente su cuello.

¡No puede ser! De verdad…

Las manos de Muneakira se ponían cada vez más frías. Sin duda alguna, la piel, la carne y los huesos de Gisen parecían derrumbarse.

“Las armas de Shousetsu… en sus dos manos, son armas de fuego. Tiene la capacidad de crear sus balas. Incluso después de disparar, puede controlar la dirección, pero solo puede hacerlo una vez…”

“¡Entiendo! ¡Ya entendí! Ya no hables Gisen, no hables…”

*Gyuu*, la mano de Gisen, agarró el borde del uniforme de Muneakira. Aún tenía algo de fuerza. Pero sus manos, estaban manchadas de color carmesí.

“Gisen es la <Maestro Samurái> Princesa de la Espada de Yoshihiko-sama… pero, estaría bien, ser su <Maestro Samurái> Princesa de la Espada…”

“¡Gisen! Suficiente, ¡vámonos! ¡Ya estamos aquí! Aquí…”

Gisen se aferró fuertemente a él, pero Muneakira quería irse ya. No te mueras, eso le decía.

Entendía esos sentimientos, Gisen se rio con sus labios humedecidos en sangre. Sus labios eran muy vívidos, de color carmesí.

“… b-béseme…”

“Eh.”

“La última, esperanza… la esperanza de Gisen. Es extraño. Gisen, anteriormente engañó a Muneakira-sama. Lo engañé, el corazón de Muneakira, entendería si no quisiera. Pero…… ¡kehoo—!”

*Pak*, escupió sangre fresca.

“Gi-sen…”

“Rá-pido…… la cara de Gisen, está llena de sangre, está sucia, pero, ah……”

Gisen cerró los ojos. La luz en sus ojos desaparecía.

Muneakira acercó con su mano a Gisen. Entendía bien. Entonces,

 

4

“……”

Sus labios, se juntaron.

Entre ellos escurrió la sangre. El olor a sangre emanaba.

Los labios de Gisen se sentían fríos

Con desesperación, Muneakira abrazó el cuerpo de Gisen, apretándola.

“…… nh.”

Sus labios, se separaron.

Los ojos de Gisen muy apenas estaban abiertos, mirando directamente a Muneakira. Pero, no había luz en sus ojos. Mejor dicho, no era visible la luz.

“…… estoy feliz.”

Gisen murmuró.

“Estoy feliz… de que esto, haya pasado. Hasta ahora, solo he matado gente, destrozado, roto, entonces, ¡keho!…cuando escuchaba la voz de Yoshihiko-sama, llena de euforia, era una sensación de orgullo, por eso, hice cualquier cosa, o eso pensé… pero… no es así……”

“Ya, está bien. Entiendo. Ya, deja de hablar…”

Gisen puso fuerza en la mano con la que agarraba a Muneakira.

“Lo satisfice… finalmente Gisen, satisfizo a Muneakira, entonces… puedo morir, estoy feliz… realmente muy feliz. Realmente…”

La fuerza se escapó de las manos de Gisen. Muneakira le habló apresuradamente.

“Gisen… ¿Gisen? ¡Gisen…!”

Mientras Muneakira la miraba, Gisen cerró sus ojos.

Pero en su boca, había una ligera sonrisa.

“Gise…… mentira. Gisen… es mentira… Gisen, ¡Gi…!”

“¡Muneakira! Aquí está el doctor…”

Provino una calmada voz, era Senhime. La azotea, se encontraba un médico del hospital. Llevaba dispositivos médicos con él.

“Muneakira, ahora.”

Ante Senhime, Muneakira estaba sin voz.

“Hime-sama, ¡qué bueno que está bien!”

Hanzo también estaba presente.

Muneakira no se movía.

Sujetando firmemente a Gisen, no se movía ni un poco. Como si esperara que un rayo de esperanza cayera a su alma.

“… Mune… akira…”

Senhime bajó su naginata, dándose cuenta de todo. La voz de Muneakira se escuchó, muy pequeña.

“…… es mi culpa. Por tratar de protegerme, Gisen… si no lo hubiera hecho, Gisen habría derrotado al enemigo. Si no hubiera salido, si no la hubiera seguido hasta aquí, ella, Gisen no habría muerto…”

“Muneakira, no es así…”

“¡No! No… yo, la maté. Yo, Gisen… finalmente, por primera vez, me abrió su corazón. Es tan normal, tan linda, tan bonita, una chica tan… feliz, entonces… por qué, por qué, ¡esto…!”

“Muneakira-kun…”

Hanzo también, se quedó sin palabras.

Frente a las dos, Muneakira estaba abrazando el cuerpo de Gisen, sin moverse.

La media luna se asomó entre las nubes, los ojos húmedos de Gisen la reflejaban.

 

4

“Qué diablos es aquí… santo cielo, cómo caímos a un lugar así.”

Aquí es, el sótano del Castillo de Osaka. Katsunaga quien fue manipulada por Yodogimi, Yodogimi misma utilizó una ilusión para abrir paso del piso de arriba hacia el de abajo. Matabei atrapó a Yukimura, pero por su peso cayeron. Afortunadamente, no tenían lesiones graves.

“Yukimura-sama, no veo nada.”

Matabei dijo. Su cuerpo estaba sumergido en agua hasta el cuello.

“Sí. Está demasiado oscuro y no veo bien… si subimos esa pared tal vez podremos salir.”

Yukimura dijo eso, Matabei al mismo tiempo levantó la mirada.

Tenía la estructura de pozo. Era un agujero vertical profundo, llenó de agua en el fondo. Debido a la altura de Yukimura, se ahogaría puesto que su cara no alcanza a salir de la superficie. Pero, Matabei la llevaba en su hombro.

Debido a que no había luz, llevaba las manos estiradas al frente porque no podía ver bien.

Al parecer era cilíndrico y su diámetro era de unos dos metros, parecía ser de piedra, aunque tenía musgos en la superficie, o eso era lo que pensaba que sus manos tocaban.

“Bien, cómo está la cosa.”

Yukimura se puso a pensar cruzando los brazos. Pero, de inmediato,

“Es inútil. No hay manera de salir.”

“Entonces no se puede salir.”

La voz de Matabei era inexpresiva como siempre. No se podía decir si estaba deprimida o no.

“Por cierto, qué pasa con esa mujer. En qué diablos estaba pensando.”

“Sí.”

“Utilizó a Katsunaga y las otras, sin duda alguna la que atacó a Yoshihiko fue esa mujer. Esa técnica, es muy similar a la de un General.”

“Sí.”

“Es la primera vez en un largo tiempo que me quedo atascada. Además, no solo debe ser por una simple disputa con los Tokugawa. Debe haber algo más entre Toyotomi y Tokugawa.”

“Sí… *glup*”

“En otras palabras, todo fue planeado. La insatisfacción hacia los Tokugawa, es de esperarse de los Toyotomi. La sesación es diferente. Tal vez, es para ampliar más la facción Toyotomi. Tienen algo más en mente. ¿Tomar la escuela? ¿Derrocar el shogunato? Matar al shogun Tokugawa. No. No, nada de eso. Este Gran Japón…”

Yukimura se detuvo, y Matabei apeló desde el fondo.

“*Glupglup*… sí, Yukimura-sama. Creo que el agua, ha aumentado… *glu*, ah…”

El nivel del agua había aumentado.

Ya había llegado hasta la cintura de Yukimura. Matabei tenía sumergida la cara y le era más difícil respirar cada vez.

“Sí. También me di cuenta, pero, no es conveniente hacer algo. Tus pies deberían comenzar a flotar cuando aumente el agua. Cuanto mayor sea el volumen, más nos acercará a la superficie de este pozo. Así que no hagas nada.”

“Sí. Es cierto.”

“No titubees.”

“Sí… por cierto, Yukimura-sama, debería nadar.”

“¡Eso es muy inesperado! Entiendo.”

“… sí.”

Mientras llevaba a Yukimura, Matabei comenzó a patalear en el agua.

“… el agua aumentando nuevamente.”

El agua continuó subiendo de nivel, hasta que Yukimura y Matabei quedaron completamente sumergidas.”

“Pronto mi boca quedará hundida, ¿nh…?”

“¿Eh?”

“¡Ouch!”

Yukimura topó con algún tipo de saliente. Se golpeó la frente.

“Yuki-glu, sama *pon*.”

“¡Rejillas! ¡Es una prisión!”

Tras haber caído, Yukimura inesperadamente nadó y levantó la boca.

“… pensé que sería una cosa así.”

Para evitar que dejaran el lugar lleno de agua, pusieron rejas justo en el centro.

Era adecuado para matar a algún oponente que cayera aquí.

“Pero, estas rejillas, yo…”

Yukimura agarró su gran abanico. Lo abrió pero no pudo golpear las rejillas.

“¡Qué pasa!”

“Yukimura-sama, será que este pozo, de alguna manera…”

Matabei estiró la mano. Aunque estaba oscuro, alcanzó a tocar los barrotes de hierro, tenía algún encantamiento. Yodogimi parece que la había fortalecido.

“Qué demonios. Si sigue aumentando el agua, ¡vamos a morir ahogadas!”

“… sí.”

El agua continuaba subiendo. La diferencia de estaturas era notable. Pero aunque Yukimura cayó del hombro de Matabei, de alguna manera alcanzaba a tocar el suelo con las puntas de los dedos.

Al otro lado de la rejilla, había un plato con pescado crudo y verduras sazonadas con vinagre.

“¿Qué diablos es esto?”

“Sí. Entonces es probable que haya alguna manera de entrar a esta prisión.”

“Aah, ¡eso es! Pero, cómo. Debería haber una forma de sacar esta agua.”

“… esto.”

Matabei levantó algo con su mano. Era un paño largo y blanco.

“Eso es tu…”

Blanco. La venda blanca que siempre cubre el pecho de Matabei.

Matabei asintió con la tela en sus manos.

“Por favor deténgalo. Voy a bucear, iré a atascarla en algún lugar.”

Diciendo eso Yukimura sostuvo su venda.

“Sí. Pero, recuerda que el agua va en aumento.”

“Yukimura-sama, entre más agua halla es mejor.”

“… sí. Bueno, está bien.”

“Entonces, aquí voy.”

*Dopoo*… Matabei metió la cabeza y comenzó a bucear. En el momento en que giró su cuerpo, su cadera salió a la superficie y luego desapareció.

Después de que Yukimura dejó de ver a Matabei, levantó la vista hacia las rejas.

“Pronto vendrá algo peligroso. Aunque un poco lento……”

 

5

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“Sí. La entrada del agua no es solo una. Las paredes de este pozo tienen pequeños espacios, de los cuales proviene el agua… mis vendas no serán suficientes…”

“Entonces tampoco hubieras utilizado mi kimono.”

Yukimura también utilizó su kimono y capa para tratar de cerrar el agujero.

Yukimura ahora solo traía su traje blanco. Matabei solo traía su taparrabos, su pecho tenía un pedazo de venda destrozada que muy apenas cubría algo de sus pechos.

Aún no se detenía el aumento del agua, aunque se detuvo parcialmente, sin duda seguía en aumento.

El agua llegaba a los hombros de Yukimura, pero finalmente terminó por llegar hasta su cara.

“¡E-Está comenzando a subir!”

“Sí. Es un serio problema.”

Puso la cara en la brecha de la reja, de alguna manera pudo sacar la boca y la nariz hacia la superficie.

“¡Pu… puha! No puedo. En verdad me voy a ahogar.”

“Sí. Yukimura-sama, mi aire, tómelo por favor.”

Mirando de cerca, Matabei succionó aire para llenar sus pulmones, incluso sus mejillas se inflaron. Al parecer estaba tratando de suministrarle aire a Yukimura mediante respiración boca a boca, esa parecía su intención.

“… ¡no! Tú y yo estamos en la misma posición, ¡no tiene sentido si tú también te quedas sin aire…!”

Era tal y como Yukimura dijo.

De todas maneras ambas terminarían muertas, debido a que las dos estaban asomando sus caras por la brecha de la reja para succionar aire, su condición era la misma.

“Sí…”

Al parecer quería hacer eso. Puesto que las mejillas de Matabei se pusieron rojas.

“Santo cielo, no es lugar para jugar. Además, es demasiado tarde. Eei, tu maestra está en una crisis, ¡qué diablos estás haciendo!”

 

“… ¿uki?”

Sintiendo como si alguien le hablara, Sasuke miró hacia atrás. Pero no había nada, y solo se rascó la cabeza.

“Ukyuu…”

Sasuke estaba en un corredor oscuro.

Cuando Yukimura y Matabei cayeron por ese agujero, Sasuke dejó el hombro de Yukimura y se ocultó. Por eso, no cayó al pozo con agua, y de alguna manera Katsunaga y las demás no lo encontraron.

“Kun, kun… uki.”

Desde hace tiempo Sasuke supo que Yukimura había caído, puesto que había seguido su olor por el pasillo.

El corredor estaba completamente cerrado. Debido a eso podía oler a Yukimura, no importa qué tan abajo o lejos esté, no la perdería.

“Uki, uki… ukyuu……”

Sasuke estaba pensando desesperadamente. Yukimura seguramente estaba en un aprieto. Matabei estaba con ella. Y sin duda alguna Yukimura espera que Sasuke la ayude.

El pequeño mono, lucía desesperado.

Cierto. Recordó que Yukimura había caído por un agujero. Esa podía ser una pista.

Recuerda. Recuerda. Recuerda……

……

Plátano.

……

“¡Ukyuu—!”

De pronto, la imagen de un plátano apreció en su cabeza. Estaba bailando de alegría, satisfecho. Un plátano amarillo.

Estaba cubierto de hierba, pero tenía un olor dulce. Estaba bastante grueso y tenía una forma exuberante.

“¡Ukyu-ukyu…! ¿Ukyuu?”

Pero cuando vio sus manos, no había plátano alguno. Ah, ¿dónde estaba? Miró a su alrededor. Saltó para ver debajo de sus pies. ¿Arriba? No.

No había plátano. Por supuesto no había. Solo apareció en la cabeza de Sasuke. Además, la imagen ya había desaparecido.

“U-Ukyuu…”

Sasuke parecía deprimido. *Ban*, cayó.

“¿¡Kii!?”

En ese momento, su imagen apareció. Esta vez era la imagen de Yukimura cayendo por el agujero. Por eso es que él cayó, y Yukimura había caído a otro lado. Cuando ella cayó, Sasuke se sacudió y se dio la vuelta.

“… uu.”

Katsunaga (Yodogimi) estaba convencida de que Yukimura y ellos habían caído, por eso se dio la vuelta sobre sus talones. Y después se alejó. Entonces……

Sasuke presionaba su nariz contra el suelo del corredor. Olfateando fuertemente, buscando el olor de Yukimura.

Bien. Parece haber encontrado la posición de Yukimura. Y la de Katsunaga.

“¡Uki!”

*Pyon*, dio un salto. No conocía el olor de Katsunaga. Pero sin duda alguna era ella.

Sasuke estaba olfateando y finalmente,

“Ukyu, kyu… ¿¡kyuu!?”

Cuando saltó por descuido, aterrizó en algo como un pedal.

*Gikoo*

Y al otro lado, el suelo se abrió junto a un sonido. Era el piso oculto donde Yukimura cayó. Parece que Sasuke encontró el interruptor para abrir el piso.

 

6

*Garagaragaragara*

De pronto, los barrotes de hierro se abrieron. Y al mismo tiempo, las luces se encendieron. No, la tapa estaba abierta, la luz del corredor entró.

“¿¡Yukimura-sama!?”

Matabei alzó la vista. Delante de su línea de visión,

“¡Ukyu, ukyu! ¡Ukiii!”

La figura de Sasuke estaba mirando hacia abajo mientras brincaba.

Cuando apretó el botón para abrir el piso oculto, también los barrotes se abrieron.

“Qué pasa, te tardaste mucho. El cuerpo de esta Yukimura Saemon no Suke estuvo a punto de ahogarse.”

Yukimura también alzó la mirada.

“Saemon… dozaemon.” [Dozaemon es la palabra que usó para referirse que su cuerpo estuvo a punto de ahogarse, y es gracioso porque rima (claro, en japonés). Literal es “cuerpo ahogado”.]

Al decirlas al mismo tiempo, Matabei se rio un poco.

Sasuke creó una cadena de ropa hacia el exterior. De alguna manera fueron capaces de salir de ese pozo por medio de la cuerda.

“… ¡mira! ¡Salimos! Después de todo mi estrategia… ¡f-funcionó!”

“Qué, pero no tenemos nada de ropa.”

 

“… qué demonios, ¡este traje!”

Yukimura alzó la voz. Ahora Matabei y Yukimura llevaban trajes, pero no importa cómo se mire, sin lugar a dudas,

“Somos, conejos.”

Eran trajes a los que puedes llamar de conejita. Estaban completamente pegados a sus piernas. Sus hombros estaban desnudos y había un profundo escote en sus pechos.

Tenían accesorios en sus cuellos y muñecas. En sus piernas había costuras y llevaban zapatos altos de tacón. Encima de todo, tenían una cola en forma de bombón en el trasero, además, orejas de conejo en la cabeza.

“¿Ukyu?”

Por alguna razón Sasuke solo llevaba un lazo azul en el cuello.

“¡Por qué tengo esta apariencia! Por qué…”

Yukimura dijo temblando.

5

Eran bastante atractivas. De hecho, su atractivo sexual relucía bastante.

“Lo siento Yukimura-sama. Solo había estos trajes…”

De hecho.

Escaparon del pozo, y como usaron lo que quedaba de su ropa para hacer la cuerda, Matabei y Yukimura quedaron casi desnudas.

Así que lo primordial era encontrar ropa.

Y en ese momento, exploraron una habitación cercana, accidentalmente encontraron una habitación de vestuarios… eso era bueno para ellas.

“No puedo encarar a su juunihitoe con este traje, ah…”

Había ropa de sirvienta, trajes de baño, vestidos rosas de enfermeras, maids, etc, etc.

“¡Qué pasa con toda esta variedad!”

También había trajes de policía, el cual parecía decente, pero parecía ser para alguien de unos ciento setenta centímetros, quedaría muy grande en Yukimura.

De hecho, le dificultaría el movimiento.

“Esto es, umm…”

Pero por qué había elegido la ropa de conejita, además la talla, parecía un misterio.

“… pero, se ve linda.”

*Pop*, cuando Matabei dijo eso, las mejillas de Yukimura se tiñeron.

La altura de Matabei era bastante alta, así que Yukimura se veía muy bien como conejita.

“Eeeh, se ajusta perfectamente a tu cuerpo, de alguna manera el mío queda flojo del pecho.”

Era evidente su diferencia en pechos, la copa de sus pechos era muy diferente, y su traje quedaba vacío de ese lugar.

Matabei se comparó con ella, pero su copa posiblemente era F o incluso G. Al contrario de Yukimura. Era demasiado grande para Yukimura, y demasiado pequeño para Matabei.

“Pero, la entrepierna…”

“La entrepierna, qué.”

“Es un poco difícil de caminar.”

Debido a que Matabei siempre lleva su taparrabos, el traer medias de corte alto, además de la ropa interior, le causaba una sensación de molestia.

“Eeh, ¡eso no importa! Como sea, parece estar muy a la moda esta ropa. No estoy feliz con esto. Todo porque esa Yodo nos echó al pozo ese.”

“Sí.”

“¡No entiendo!”

“Ukyu…”

“… qué demonios es este castillo.”

La figura de Yukimura vestida de conejita caminó con cautela por el pasillo.

Exploró los alrededores de la habitación, pero estaba vacío, no había pistas importantes.

“Esa persona…”

Yukimura dijo.

“En primer lugar, nos estaba viendo desde arriba del tenshu[2].”

El Castillo de Osaka tiene un tenshu imponente en el sótano. Una isla flotante en el lago subterráneo.

En otras palabras, había otro, el verdadero, este sótano misteriosamente cuenta con el espacio para contener uno.

Eso era lo que Yukimura estaba pensando.

“Tal vez en el sótano, esté el núcleo de este castillo…”

Yukimura estaba buscando algo. Pero el lugar era muy amplio.

“Yukimura-sama, aquí……”

Matabei se detuvo. Yukimura asintió.

“Ya veo. Al parecer hay algo aquí, la estructura es más interesante de lo que pensaba. Quisiera examinar cuidadosamente, pero no tenemos tiempo para hacerlo.”

“Kyu, kyu—”

Sasuke estaba jalando la cola de conejita de Yukimura. Como si dijera que quería salir de aquí.

“Sí. La identidad de esa tipa, es mi máxima prioridad. Además el caso de ese tenshu.”

 

7

En una habitación del tenshu del Castillo de Osaka.

Afuera de ella hacía frío, pero dentro de la habitación de unos diez tatamis el aire estaba caliente.

Había mucha humedad, capaz de causar sudoración con solo estar ahí. Además un fuerte olor a incienso envolvía la habitación.

Una de las linternas emitía humo, parpadeaba de vez en cuando la luz y el brillo se recuperaba.

Las paredes y los pilares eran de color rojo con oro. Una serie de colores brillantes estaban dibujados en el techo.

Pero algo sonaba, era como si fueran resortes en el fondo de la tierra, una sacudida.

“Aah, uun, nhh……”

Una voz iba en aumento.

Encima de la cama, estaba un cuerpo blanco en el centro. Su cabello de color negro se extendía, su piel blanca era como la nieve.

“Yodogimi-sama, esto, es hermosa…”

Le dijo eso, a la figura desnuda de Yodogimi.

Quien lo dijo, fue Katsunaga. Ahora había vuelto su consciencia, sus mejillas estaban rojas, con una radiante sonrisa.

Yodogimi se rio.

“Linda… tú eres la linda, acércate, acércate más. Venga… más…”

Sus labios carmesíes, tan rojos como la sangre, sonreían mientras que su lengua se movía como una serpiente.

“Morichika también, eres muy linda.”

Se lo dijo a la pequeña Chousokabe Morichika. Por su altura y su cuerpo, parecía una niña de primaria. A pesar de ser mayor.

“Maravilloso. Todo, es maravilloso.”

Akashi Takenori lo dijo con delirio. Su piel oscura parecía ser bastante elástica. En contraste con Katsunaga, era más delgada.

“Hoho, no te contengas. Intimemos, intimemos, naa. Esto, chupa más… hohoho, bien, tu boca aquí… nhh, u… qué dulce, tus labios son muy dulces… hohoho…”

Su piel era blanca como la leche, su espalda era redondeada, sus escápulas estaban marcadas, su trasero era blanco y redondo como un durazno…

Todas estaban en contacto, entremezclándose, fundiéndose.

La piel se acariciaba, su sudor se mezclaba. Sus lenguas se entrelazaban, derramando saliva. Chupando y aspirando.

Chyuu……kuchyu……puchyu……

El líquido se volvía ligeramente viscoso, derramándose y deslizándose, creándose cada vez más…

Parecía un torrente que fluía y fluía.

La humedad y el denso olor, causaba una sensación placentera en la piel y el tracto respiratorio.

Era dulce, el solo oler era estimulante. El olor se mezclaba con el aire de la habitación. Al inhalarlo, el cerebro temblaba de calor.

“¡Hiii…! Hii, nh, uaaah.”

“¡Kyann! ¡Kyaaah!”

“Uuuuh, aaah, oooh.”

Sus músculos y nervios convulsionaron al llegar al clímax, después del temblor, sus cuerpos se relajaron.

“…… qué chicas tan lindas. Tan deliciosas, su sabor es, exquisito. Fufu, hohohoho…”

Las colinas en su piel blanca solo se movían a causa de la risa que Yodogimi tenía.

Cada que su largo y negro cabello se movía, la piel blanca aparecía.

“Por cierto… parece que pronto vendrán unos invitados a este castillo. Así que cámbiense.”

Ante Yodogimi, Katsunaga respondió sin poder mover bien su cuerpo.

“Entonces, déjenoslo a nosotras, Okata-sama. No se preocupe.”

“Mo-Morichika también irá. De alguna manera estoy cansada. Pero, si es por Okata-sama, ¡pelearé!”

Después de Morichika,

“Entonces Zentou también irá. Defender el Castillo de Osaka, es el juramento de los guerreros de Toyotomi. Zentou también, se levantará.”

“Cuento con ustedes. Espero buenas noticias. Por cierto, Shousetsu asesinó a la         <Maestro Samurái> Princesa de la Espada de Yoshihiko. Así que espero que también ustedes me entreguen buenas noticias.”

Sus labios carmesíes rieron. Su lengua como la de una serpiente se asomó.

“… además, una cosa más, espero que se diviertan.”

 

“Ukyuu…”

Sasuke estaba mirando dentro de la habitación desde el techo. Y comenzó a tamblar.

“¡U-Ukyukyu!”

Sasuke escapó y regresó con Yukimura. Tiró de las mangas, no, de los puños de Yukimura.

“Qué pasa, no podemos perder tiempo ahora. Eso es, qué diablos…”

De igual manera en el techo, Yukimura estaba viendo otra habitación desde arriba.

Salió para explorar y ver si encontraba el tenshu, y la identidad de Yodogimi, pero al parecer no se encontró con ninguna de las dos.

Frente a la vista de Yukimura, algo extraño había sido colocado.  El objeto parecía una muñeca pintada. Era de un tamaño natural y al ver con atención parecía estar viva.

“Una espada……”

Matabei acercó su cara.

Yukimura también se dio cuenta. La muñeca estaba sosteniendo una espada. Salvo por la espada, estaba completamente desnuda.

“Esa katana…”

Ante el murmullo de Yukimura, Matabei asintió.

“Mike Denta… ¿¡Jubei…!?”


[1] Es un platillo japonés.

[2] El tenshu es la parte superior de los castillos japoneses, es la típica arquitectura de éstos.

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Un pensamiento en “Gisen y Muneakira

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